A don Eduardo Pelaez Vallejo..
soy de los obsesivos, nuevo en edad, pero caballista de cuna, jesuita también aunque costo!
le escribo en agradecimiento a las mil emociones que su libro "ESTE CABALLERO A CABALLO" suscitaron en mi soledad equina y de una manera u otra no solo revivieron momentos, sino también, produjeron admiración y complicidad en esta pasión.
lo admiro por poder transmitir con lujos de detalles sus recuerdos en la crianza del VITRAL DEL SALADO, la vida equina colombiana y su mundo desde la normalidad de un criador de verdad; de calidad, de obsesión, de gente!
Pd: como puede apreciar no soy de "aquellos", y seria un gusto conocer alguna vez su criadero! ademas un plus si me presenta a don dayro..
cordialmente, Carlos Andres Lloreda