Cordial saludo, para los participantes.
Al finalizar la feria el Sr Eduardo y el Sr Nestor, montaron a Prodigio primero por fuera del coliseo, la gente en multitud, lo querían tocar, foto que va, foto que viene, Prodigio se movía la gente detrás, entre esos admiradores estaba yo, luego para el coliseo, de las personas que lo montaron creo su cuidador un muchacho alto, el único que lo camino y no lo saco en quinta, y al que mejor se le presento, estar al lado de prodigio con ese muchacho pasando por esa tabla, que sensación, que respeto se merece Prodigio.
La crueldad y la falta de cultura equina, no nos dejan disfrutar ni gozar de un buen espectáculo, eso de golpear las tejas, las latas, y espantar los equinos con un poncho esta salido de tono, eso no es ni costumbre ni idiosincrasia, es geminada.
Se Eduardo no deje de exponer a Prodigio a si de media vuelta, es una gran satisfacción verlo