No podemos tapar el sol con un dedo, ni ocultar una gran verdad, hay que decir las cosas como son donde el señor Gustavo Ortiz “Orejas” no tuvo química con el caballo y por lo tanto no se entendieron y para que el caballo no tenga un bajón mas grande sus propietarios tienen que analizar muy bien la situación y decidir muy bien que hacer.
No porque se sea uno de los mejores montadores se va a ser capaz de manejar cualquier caballo y en este caso se demostró.