Sociable, vital, juguetón, deportivo y muy entusiasta. Especialmente afectuoso con su dueño y los niños.
Para ordenar su educación, durante los primeros tiempos de convivencia no hay que dar muestras de laxismo. Hay que inculcarle las reglas básicas de limpieza y buen comportamiento a tiempo, ya que es muy receptivo a la educación precoz. Igualmente hay que evitar cualquier intento de amaestramiento. Su educación debe imponerse con dulzura y firmeza, de manera natural, evitando gritos o golpes. Ese no es su *****.